El nombre de Latinoamerica surge de una palabra compuesta de Latino y Americano. Su significado es aquella persona originada de las culturas procedentes del latín, residentes en el continente de América. Un rumano radicado en Costa Rica, un francés que vive en Colombia o un italiano en Uruguay son ejemplos de latinoamericanos. Lo que hace que no se clasifiquen como tal es que su lugar de nacimiento fue fuera de América y en otros casos, su procedencia no son de ex colonias españolas en la región.
Desde México hasta Tierra del Fuego, la diversidad es amplia, abarcadora y sorprendente con las cosas que inventamos. Sin embargo, parece que el calor del Trópico coccionó demasiado nuestro ADN, a nivel de que que estamos viendo alienígenas. Y esa palabra no me gusta. Y como es así, búsquense las mejores guitarras, marimbas y arpas que esto va pa' largo. Y no se pregunten porqué. Esa es la razón por la cual todos creen que no somos capaces de aspirar a mejores posiciones, manteniéndonos en ese circulo de somos latinoamericanos, somos tercermundistas y los que tienen ojos azules, altos y rubios son mejor.
Maldita sea el complejo de inferioridad que existen entre los pueblos. Primero, se ha comprobado que el profesional se hace, no nace. Segundo, seguir agachados pidiendo limosnitas a mi patrón y no decir basta, se acabó, es continuidad de ese desprecio. Tercero el ser chaparritos, negros, indígenas, criollos, etc. no es una limitación, cuando ya es un hecho que las personas con color de ojos marrón son las verdaderas y no las evolucionadas por una anomalía que sucedió en las razas del hemisferio norte.
México esta así; pues güey todo se va para el Distrito Federal. Santo Domingo está igual;, oh, oh, pero bueno, esos chavo son de la capitai, En Puerto Rico: bendito sea, las cosas están malas, el cheque del seguro social no me da y la gasolina está cara. En Venzuela, se fortaleció el Bolivar porque el Petróleo está tan bueno que hasta el ALBA es mejor que el NAFTA, mientras que en Argentina se escucha un hombre diciendo: Pibe; poned a Leonardo Favio, olvídate y pega la vuelta.
Eso es lo que une y diferencia a Latinoamérica: su idioma, sus acentos, su imagen. La fortaleza está en cada uno de los integrantes y no en el todo. ¿Porqué los del Norte son primermundistas y los del Sur no? Ah, porqué los primeros siguen la estrella polar y los del Sur miran al… Bueno. A quien se le ocurrió tal estupidez. A mi no fue. Y mientras se siga pensando de ese manera, seguiremos teniendo la marca de ser Latinoamericanos.
Esperando a Juanes para solucionar los problemas de la frontera entre Colombia, Ecuador, Venezuela y Perú está bien si todos hacemos algo. Pero bendito sea Los Andes; cada uno tiene que automotivarse para arreglar esto y no dejar que el pobre muchacho haga todo el trabajo, porque imagínese, se va a quedar sin voz de tantos conciertos que tiene que hacer. Y el Centro no se queda atrás, porque desde México hasta Panamá, hay que poner una vellonera con toda la colección de Amparo Ochoa, a ver si la Maldición de Malinche entra por un oído y se queda. Ay mulato, como están las cosas, caballero. En Cuba, eso no pasa. Un buen disco del Buena Vista Social Club y una película del Che y to' está resuelto.
Ser latinoamericanos no es la marca de satanás, ni el apocalipsis, ni el armagedón. Es la imagen de lo que somos y seremos, independientemente de dónde vivamos. Más de 500 años han transcurrido desde que los Aztecas, Mayas, Incas, Guaraníes, Taínos, Caribes y otros indígenas fueron desplazados. ¿No creen que somos lo suficientemente fuertes como para echar esto palante, sin distinción de gobiernos?
No. Si lo creyéramos ya lo habríamos hecho.
Tú y yo podemos creer que sí lo somos. Pero como masa, como entidad nacional o (aahm.. en tus términos) como \"latinoamericanos\" no lo creemos. Punto.
¿Qué harás al respecto?
Suena seco, lo sé, pero la realidad no se anda con textos de opinión.