Según la Real Academia de la Lengua Española una persona bisexual es aquella que alterna las prácticas homosexuales con las heterosexuales.

Las personas bisexuales, sin embargo, le dan otra definición. Según ellas, es la capacidad de una persona de sentirse atraída por ambos sexos, de relacionarse afectiva, emocional y sexualmente tanto con alguien del sexo opuesto como del suyo propio (esto no quiere decir que sea un 50% y 50%, normalmente es mayor la atracción hacia uno que hacia el otro). Otros prefieren definirla como la capacidad de amar a una persona independientemente de su sexo.
En la definición que da la Real Academia se habla de acciones sexuales, mientras que en la definición de quienes la practican se habla de orientación del deseo.
Las relaciones bisexuales pueden darse simultáneamente, conjuntamente (tríos, orgías) o en diferentes momentos o etapas de la vida de una persona.
Recién en el siglo XX se ha empezado a estudiar el tema y aún hoy existen desacuerdos entre su prevalencia y naturaleza. Hay quienes dicen que es una etapa de transición entre la hetero y la homosexualidad, otros en cambio aseguran que se trata de otra orientación sexual tan estable como cualquier otra.
Un estudio publicado por la revista de la Asociación Estadounidense de Psicología revela que en un estudio realizado siguiendo el comportamiento de 79 mujeres voluntarias, declaradas bisexuales (de entre 18 y 25 años al inicio de la investigación) durante 10 años se ha llegado a la conclusión que la bisexualidad es una orientación más para las mujeres y no una etapa transitoria.
Estas mujeres, independientemente de las opciones de vida que eligieran (algunas se casaron con hombres, otras alternaron parejas masculinas y femeninas, otras se estabilizaron un tiempo con parejas de su mismo sexo, etc.), nunca dejaron el gusto y el deseo por ambos sexos.
La bisexualidad viene siendo estudiada desde todas los ramas del conocimiento y por muchos estudiosos interesados en el tema; desde lo biológico, psicológico, social, científico, etc., y cuanto más se la estudia más son las controversias en el tema.
Pero la realidad es que quienes la practican no buscan explicaciones científicas sino simplemente la aceptación y el respeto de la sociedad, ser tratados como cualquier otro ser humano sin ser señalados, reprimidos, criticados por su elección y ser juzgados a partir de la persona, no de la orientación; que se los considere como lo que son, personas absolutamente cotidianas con la misma capacidad de enamorarse, relacionarse y cuidar de su salud sexual y reproductiva.
Hablemos de las mujeres
Si realizáramos una encuesta para averiguar cuáles son las fantasías sexuales más frecuentes de los hombres, sin dudas la de presenciar o participar en un acto lésbico se ubicaría en los primeros puestos. Pero si de mujeres hablamos, de sus fantasías, de sus elecciones, de su comportamiento y deseo sexual, ¿con qué nos encontramos?
La bisexualidad, así como la homosexualidad, han existido siempre; hay registros en todas sus formas (pintura, literatura, escultura, etc.) que así lo demuestran; pero en una sociedad llena de prejuicios, de tabúes, de represiones, ha sido muy difícil para la mujer asumir y disfrutar plenamente de su orientación sexual. Muchas por miedo a no ser aceptadas han vivido reprimidas toda su vida o bien han llevado la práctica a cabo ocultamente.
En la actualidad, afortunadamente, de a poquito están logrando ser aceptadas, pero falta mucho camino por recorrer, aún existe la discriminación y su lucha contra los prejuicios de la sociedad es constante aunque no se sienten tan aisladas como antes.
Edades y números
No se sabe cuántas mujeres bisexuales hay, ya que muchas no lo declaran, muchas tienen pareja estable femenina y las consideraríamos homo y otras tantas parejas masculinas y las consideraríamos hetero si no reconocieran su gusto por ambos sexos.
Las edades varían mucho: hay mujeres que dicen ser bisexuales desde que tienen uso de razón, otras lo han descubierto en la adolescencia y tantas otras en la edad adulta, algunas incluso después de casarse y considerarse heterosexuales, sin haber siquiera fantaseado antes con relacionarse sexualmente con otra mujer. Algunas se han iniciado y se han descubierto bi a raíz de integrar a sus juegos sexuales una mujer para complacer una fantasía de sus esposos.
A mediados del año pasado el reconocido oncólogo Dr. Humberto Veronesi, candidato al premio Nobel de Medicina, generó un gran revuelo ante la opinión científica y pública al declarar que dentro de tres generaciones la humanidad evolucionará hacia un “modelo único”: la bisexualidad.
Para decir esto se basa en que el hombre ya no tiene que luchar por la propia supervivencia y la de su especie y por ello produce menos hormonas andrógenas y la mujer, que ha ganado espacios y ha ocupado nuevos roles, produce menos estrógenos. Esta atenuación de las diferencias y su correlato hormonal determinaría que en el futuro el sexo tenga más una función de afecto o placer que reproductiva y por lo tanto será indistinto si se tiene relaciones sexuales con personas de uno u otro sexo.
Y ustedes, lectores, ¿qué opinan del tema?